Como ya revisamos, el pelo tiene una tasa de crecimiento y una tasa de eliminación fisiológica, influenciada esta última por la época estacionaria. Pero también existen otros factores como: raciales, edad y sexo.

Por ejemplo, en las razas orientales y amerindias hay menos receptores corporales para la hormona masculina y por lo tanto tienen menos vello corporal y menos problemas de calvicie que las razas semitas y europeas.

Ralf P, Peker S. Dermatología. “Biología del pelo y de las uñas”. J Bolognia y cols. Editorial Elsevier, 2004, capítulo 68, páginas 1007-1032.


La caída del pelo puede originarse por causa de antecedentes genéticos, después de un embarazo, por desarreglos hormonales, por tener enfermedades cuyos tratamientos favorecen la pérdida del cabello (como la pérdida de pelo en enfermos de cáncer ) o por falta de vitaminas o nutrientes esenciales para nuestro pelo, entre otras causas.


Por otra parte, existen enfermedades específicas que producen la caída de pelo, y esto se ve reflejado en el tallo y el folículo piloso.

Las causa más frecuentes de daño en el tallo son las infecciones fúngicas como la tiña capitis, los daños químicos provocados por tinturas y alisados y los daños físicos provocados por secadores y planchas alisadoras de cabello .

Bertolino A, Freedberg I. Dermatología en Medicina General. “Pelo”. Fitzpatrick y cols. Capítulo 65, páginas 757-781.

Otra importante causa hoy en día es el estrés, las situaciones de angustia personal o estados emocionales desagradables son muchas veces los que producen la caída del cabello.

En casos mas complicados surge una patología importante y de difícil manejo, esta es la tricotilomanía que tiene una causa psiquiátrica. Consiste en un tipo de compulsión que lleva a arrancarse los cabellos, generando perdida a nivel de foliculos. Sin duda esto necesita un apoyo multiprofesional de psiquiatra, dermatólogo, psicólogo y consejo parenteral.

Ross E, Shapiro J. Management of Hair Loss. Dermatol Clin 2005; 227-243.